TNH 1.3.07.02

Traducción (por revisar)

Obviamente, todos los razonamientos a partir de causas o efectos terminan en conclusiones acerca de hechos-esto es, acerca de la existencia de objetos o de sus cualidades. También es obvio que la •idea de existencia no es diferente de la •idea de cualquier objeto, y que cuando después de •concebir simplemente algo queremos •concebirlo como existente, esto de hecho no añade nada ni altera en nada a la primera idea. Por ejemplo, cuando afirmamos que Dios es existente simplemente formamos la idea de tal ser como nos es representado, y la existencia que le atribuimos no es concebida por una idea particular que unamos a la idea de sus otras cualidades y pudiera ser separada nuevamente y distinguida de ellas. Pero voy más allá de esto. Digo no sólo que •la concepción de la existencia de un objeto no añade nada a •su simple concepción, sino también que •la creencia en su existencia no añade tampoco ideas nuevas. Cuando pienso en Dios, luego pienso en Dios como existente, luego creo que Dios es existente, mi idea de él nunca se agranda ni se encoge. Aún así, una concepción simple de la existencia de un objeto ciertamente difiere de una creencia en él; y como esta diferencia no consiste en las partes o la estructura de la idea relevante, se sigue que debe consistir en cómo lo concebimos.

Bennett

Obviously, all reasonings from causes or effects end in conclusions about matters of fact—that is, about the existence of objects or of their qualities. It is also obvious that the •idea of existence is not different from the •idea of any object, and that when after •simply conceiving something we want to •conceive it as existent, this actually doesn’t add to or alter anything in the first idea. For example, when we affirm that God is existent we simply form the idea of such a being as he is represented to us, and the existence we attribute to him is not conceived by a particular idea which we join to the idea of his other qualities and could again separate and distinguish from them. But I go further than this. I say not only that •the conception of the existence of an object adds nothing to •the simple conception of it, but also that •the belief in its the existence doesn’t add any new ideas either. When I think of God, then think of God as existent, then believe God to be existent, my idea of him neither grows nor shrinks. Still, a simple conception of the existence of an object certainly differs greatly from a belief in it; and as this difference doesn’t consist in the parts or structure of the relevant idea, it follows that it must consist in how we conceive it.

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