TNH 1.3.02.04

Para comenzar debidamente debemos considerar la idea de la causalidad y ver de qué origen se deriva. Es imposible razonar con exactitud y entender perfectamente la idea acerca de la que razonamos, y es imposible entender perfectamente una idea sin seguirla hasta su origen y examinar la impresión primaria de la que surge. El examen de la impresión concede claridad a la idea y el examen de la idea concede una claridad igual a todos nuestros razonamientos.

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