Partamos del principio de que las pasiones son en realidad convenciones sociales, es decir, que guardan relación con el contexto social en el que se generaron. Es una verdad de "perogrullo" decir que lo que fue bueno o malo en una época no tiene porque ser bueno o malo en otra. Esta variabilidad en la cuestión de las pasiones a través del tiempo esta ligada al caracter ideológico en que se originaron. Esto lo podemos observar en cuestiones como el odio racial o de credo. De hecho Hume toca el tema sólo tangencialmente al argumentar que las pasiones "buenas" se experimentan entre individuos de la misma clase, posición , país, etc. Yo pienso que toda pasión, buena o mala, placentera o displacentera, lleva en sí el caracter ideológico imperante en el momento en que se experimenta.
Saludos Alejandro:
Un pequeño comentario: no creo que sea tan obvio como para partir de él como principio, la proposición de que "las pasiones son en realidad onvenciones sociales". Lo que parece más plausible es que la evaluación de tales pasiones (asentimiento, desaprobación…) sea lo que está configurado socialmente. La tesis sería algo como que los conceptos de la moral son relativos a cierto marco conceptual dependiente del contexto histórico, social, etc. en que surgen (así, los juicios morales tendrían en realidad algo como la siguiente forma: "La acción A es buena (mala, neutral, etc) según el marco conceptual moral X").
Lo que parece mucho más discutible es que las pasiones mismas (y no sus evaluaciones) sean socialmente determinadas, o convenciones sociales. Las pasiones son, en el marco humeano, impresiones, y decir que esas impresiones son convenciones sociales implicaría que nuestro aparato perceptual está al menos parcialmente constituido socialmente. (Analogía: que los nervios del ojo se determinan por los contextos históricos).
Saludos
Que tal Carlos: Cuando hablé de convención social me estaba refiriendo al sentido popperiano del término, esto es, como un acuerdo que toma una comunidad sobre algo. Tal vez la pasión amorosa sea la misma en todo tiempo y lugar, pero la relación de impresiones e ideas que generan esta pasión (y aquí quiero anotar que las pasiones no son sólo impresiones, sino una doble relación entre impresiones e ideas) cambian de acuerdo al contexto social, histórico e incluso político (el amor platónico, el amor romántico, el ciber-amor, todos han sido formas hegemónicas de considerar a esta pasión que, aún y cuando perviven en el tiempo, son determinados histórica y socialmente). No es el nervio del ojo lo que esta determinado, es lo que se mira y cómo se mira (ten en cuenta aquello de que todos tenemos anteojos detras de los ojos, no sobre ellos). Un saludo
Creo que no habría que desdeñar la posibilidad de que efectivamente no solo las evaluaciones sobre las pasiones o las evaluciones morales sobre lo que se considera como bueno o malo sean productos de determinaciones historico-sociales, sino que la misma conformacion psicologica mediante la cual surgen las posiones mismas o bien la delimitacion de los objetos que hacen surgir en nossotros esas mismas pasiones tienen una fuerte carga de determinacion socio historica, ya que precisamente la ideologia social imperante forma, mediante la educacion, la informacion, etc., estructaras psicologicas que te determinan para reaccionar de una u otra manera especifica ante ciertos impulsos o impresiones del exterior e incluso internas. la misma cualificacion moral de los actos en funcion de las categorias de bueno o malo que imperan dentro de tu epoca y ambito social te incitan para sentir de tal o cual manera ante ciertos objetos o aconteciomientos que, tratando de ser objetivos, no poseen intrinsecamente ninguna propiedad que pueda atribuirles los calificativos de bueno o malo en sí, sino que son, en ultima instancia neutros, indiferentes a esas etiquetas, es el bombardeo ideologico social lo que conforma en los seres humanos las formas de reaccion emocional e intelectual ante los objetos, siempre partiendo de una base biologica que está más alla de lo meramente historico evidentemente, pero es en lo social donde se configura el orden en que las pasiones e incluso los pensamientos van a surgir en nosotros.
Tomando en cuenta lo que Julio explicó hoy acerca de la determinación social, no de las pasiones en sí, sino de las ideas que las generan, quisiera apuntar que éstas últimas llevan aparejadas explícita o implícitamente una carga o juicio acerca de la idea del mundo que nos formamos (o que la sociedad nos forma). Es un hecho que en la teoría moral de Hume, que proviene de la observación y de un método experimental, se establece una relación sujeto-objeto que no puede escapar de la esfera de la representación, es decir, de lo que el sujeto, desde sus propias determinaciones inmanentes, se representa acerca del mundo como aquello que lo trasciende. En este 'círculo' de la representación, las pasiones, sus causas y consecuencias, pueden verse como elementos de esa misma idea del mundo. De esta manera el mecanismo de la pasión humeano puede verse como un mecanismo de producción de representaciones. El problema estriba en ver si es posible salir de ese círculo de meras representaciones y cómo.
Estimados compañeros, me parece absolutamente pertinente la discusión acerca de si las pasiones refieren a convenciones sociales, sin embargo, me parece que es necesario acotar la discusión a un marco huemeano. Hay menciones a Popper, a la "representación" e incluso encontramos esto de "convenciones ideológicas". Creo que estas menciones dificultan más la discusión de lo que la aclaran.
Ahora, me parece que el primer comentario de Carlos es el que más nos acerca a una discusión en el terreno humeano, en efecto, en términos humeanos, parecería más plausible acercarse a la discusión planteando como convención social la "evaluación de las pasiones" que las pasiones mismas. Sin embargo la pregunta sigue abierta y creo que se versaría de la siguiente manera:
¿ Hay en la teoría de las pasiones humeana una tendencia a plantear las pasiones como un consenso social?
Octavio: Estoy de acuerdo con lo de no salirse del marco humeano para discutir lo relativo a su teoría de las pasiones, pero tambien es cierto que en todo análisis de un texto hay que atender tanto a lo que se expone explícitamente como a lo que se deja sólo como indicación. En cualquier texto hay argumentos que remiten a otros textos y a otros autores. En el caso de Hume y su teoría de las pasiones, lo que tú llamas "menciones que dificultan la discusión" son más bien indicaciones de la complejidad de esta teoría. En relación con tu pregunta, bien planteada por cierto, hablas de "tendencia", reconociendo que Hume no argumentó explícitamente que las pasiones fueran vistas como un consenso social. Sin embargo si analizamos lo que "no dijo" Hume en relación a este tema, vemos que hay indicaciones que pueden interpretarse en el sentido de que la pasión apunta más a un mecanismo social, determinado por las relaciones de parentesco (social, económico, consanguíneo, de nacionalidad, etc.). No creo que el tema de las pasiones humeanas se agote en esta discusión. Yo sólo interpreté una faceta de la teoría que a mí me pareció interesante y relevante. El hecho de que haya sucitado esta pequeña discusión es más que satisfactorio. Un abrazo
Alejandro, siento haber atendido con tanta tardanza el foro, tuve problemas cibernéticos graves.
Estoy de acuerdo con que cada texto, tiene subtextos y puede ser interpretado de diversas formas.
Ahora, yo no estoy seguro de lo que afirmas acerca de que las pasiones en la teoría humeana refieren a "consensos sociales" y menos aún entiendo lo de "convenciones ideológicas". Me gustaría que ahondaras un poco más y que citaras a Hume. Esto con el fin de enriquecer la discusión.
Te mando el abrazo de regreso