Daniel Luna
Humberto Ramos
Ingrid Villalobos
Irving Herrera García
Ricardo Hernández
Tezkoatl Pérez
Teoría Cartesiana
Es un intento de filosófico de determinar qué:
1. La fuerza y la eficacia últimas de la naturaleza no son totalmente desconocidas.
2.Resulta en vano buscar dichas cualidades, en las propiedades de la materia.
Premisas Teoría Cartesiana
1.La materia no posee eficiencia.
2.Le es imposible a la materia efectuar por sí misma el movimiento o producir ninguno de los efectos que se atribuyan.
3.El único atributo de la materia es la extensión, y ello no implica movimiento en acto, solo movilidad o capacidad para ser movida.
Conclusión Previa: La energía productora del movimiento no puede encontrarse en la extensión, i.e., la energía productora de movimiento no puede estar en la materia.
Por lo tanto: el poder que produce el movimiento debe estar en algún sitio, esto es en la DIVINIDAD.
1.Es la divinidad por lo tanto el primer motor del universo
2.Es la divinidad quien conserva la existencia del universo
Por lo tanto es la divinidad quien le confiere a la materia todos los movimientos, configuraciones y cualidades que posee.
Refutación de Hume
Recordando que:
1.Toda idea deriva de una impresión.
2.Una idea de poder y eficacia necesita de una impresión previa de poder y eficacia.
Conclusión previa:
1.No se puede apelar a una deidad como primer motor porque se necesita de una impresión de ella que lo demuestre como tal.
2.No hay impresión de la deidad ni de la eficacia y el poder.
Conclusión:
No hay una idea precisa de poder y eficacia.
Teoría Berkeleyana
Esta teoría se propone explicar el origen de la idea de energía, fuerza o eficiencia.
Premisas:
1.Basta con darnos cuenta del sentimiento de energía o poder en nuestras mentes para adquirir dicha idea.
2.Nos es posible transferir la idea de energía, fuerza o eficiencia a la materia aun cuando somos incapaces de encontrarla inmediatamente en ella.
Conclusión:
Para percatarnos de la idea, basta con entender que los movimientos de nuestro cuerpo, pensamientos y emociones obedecen a nuestra voluntad.
Refutación de Hume:
1.Si la voluntad es considerada como la causa de la idea, su conexión con sus efectos no es más visible que la que cualquier otra causa tiene con su efecto.
2.El dominio que la voluntad tiene sobre nuestra mente no es inteligible
3.El efecto es separado de la causa y no puede ser previsto sin la experiencia de su conjunción constante.
4.El poder que tenemos sobre nuestra mente es limitado y no más allá de éste perdemos todo dominio sobre ella.
5.Las acciones de la mente son iguales que las de la materia.
6.Percibimos tan sólo su conjunción constante, siéndonos imposible razonar más allá.
7.En ninguna impresión interna aparece una energía mayor de la que tienen los objetos externos.
Conclusión:
Por tanto, no es posible alcanzar una idea de fuerza consultando nuestra propia mente.