Integrantes del equipo:
Becerril Chimal Elba Andrea.
Maya Vázquez Karen Guayoltzin.
Cervantes Espino Ahmed-Edmundo.
Por qué una causa es siempre necesaria.
Premisa 1:
“Es una máxima general en filosofía que todo lo que comienza a existir debe tener una causa de su existencia. Esto se admite como cierto en todos los razonamientos sin que se dé o se pida una prueba, se supone que se funda en la intuición.”
Premisa 2:
“Toda certidumbre surge de la comparación de las ideas y del descubrimiento de las relaciones que son inalterables, en tanto que las ideas continúan las mismas. Estas relaciones son: semejanza, relación de cantidad y número, grados de cualidad y oposición, ninguna de las cuales se halla implicada en la proposición de que todo lo que tiene un comienzo tiene también una causa de existencia.”
Conclusión:
“Esta proposición, por consiguiente, no es intuitivamente cierta.”
Premisa1:
“Jamás podemos demostrar la necesidad de la causa de cada nueva existencia o nueva modificación de existencia sin mostrar a la vez la imposibilidad que existe de que algo pueda comenzar a ser sin algún principio productivo, y si la última proposición no puede ser probada no debemos desesperar de llegar a ser capaces de probar la primera.”
Premisa 2:
“Podemos convencernos de que la última proposición es totalmente incapaz de una prueba demostrativa considerando que todas las ideas diferentes pueden separarse las unas de las otras, y que, como las ideas de causa y efecto son evidentemente diferentes nos será fácil concebir que un objeto no exista en un momento y exista en el próximo momento sin unir con él la idea diferente de una causa o principio productivo.”
Conclusión.
“La separación de la idea de una causa de la de una existencia que comienza es claramente posible para la imaginación y, por consecuencia, la separación actual de estos objetos es posible en tanto que no implica contradicción ni absurdo, y es, pues, incapaz de ser refutada por algún razonamiento que parta de meras ideas, sin el que es imposible demostrar la necesidad de una causa.”
Premisa 1.
“Todo debe tener una causa, pues si algo careciese de causa se produciría por sí mismo, es decir, existiría antes de haber existido, lo que es imposible.”
Premisa 2.
“El decir que algo es producido o comienza a existir sin una causa, no es afirmar que es causa de sí mismo, sino que, por el contrario, al excluir todas las causas externas se excluye a fortiori la cosa misma que es creada.”
Conclusión.
“Un objeto que existe absolutamente sin causa no es ciertamente su propia causa, y cuando se afirma que el uno sigue a la otra se supone el punto en cuestión y se toma como cierto que es totalmente imposible que algo pueda comenzar a existir sin una causa, y que por la exclusión de un principio productivo debemos recurrir a otro.”
Premisa 1.
“Todo lo que se produce sin causa es producido por nada, o, en otras palabras, no tiene nada por causa pero nada puede jamás ser una causa.”
Premisa 2.
“Cuando excluimos todas las causas debemos excluirlas realmente y ni suponer aún nada o el objeto mismo como causa de existencia.”
Conclusión.
“Si todo debe tener una causa, se sigue que por la exclusión de otras causas debemos aceptar el objeto mismo o nada como causa; pero el punto central de la cuestión es si todo debe o no tener causa, lo que, por consiguiente, según un razonamiento preciso, no puede jamás tomarse como cierto. El verdadero estado de la cuestión consiste en saber si todo objeto que comienza a existir debe su existencia a una causa, y esto es lo que yo afirmo que no es cierto ni intuitiva ni demostrativamente, y espero haberlo probado bastante por el razonamiento anterior.”
De la idea de la conexión necesaria.
Locke.
Premisa1:
“Creo que la explicación más general y más popular de esta materia, es decir, que hallando por experiencia que existen varias producciones nuevas en la materia, como las de los movimiento y variaciones de los cuerpos.”
Premisa 2:
“Debe existir en alguna parte un poder capaz de producirlas.”
Conclusión.
“Llegamos, por último, mediante este razonamiento, a la idea del poder y eficacia.”
Hume.
Premisa1:
“Sin embargo, para convencerse de que esta explicación es más popular que filosófica no necesitamos más que reflexionar sobre dos principios muy claros: primero, que la razón por sí sola jamás puede dar lugar a una idea original.”
Premisa 2:
“Segundo, que la razón como distinta de la experiencia jamás puede hacernos concluir que una causa o cualidad productiva se requiere absolutamente para todo comienzo de existencia.”
Conclusión.
“Ya que la razón jamás puede dar lugar a la idea de eficacia, ésta idea debe derivarse de la experiencia y de algunos casos particulares de ésta eficacia que constituyen sus pasos hacia el espíritu por los canales comunes de la sensación o reflexión.”
Malebranche.
Premisa1:
“Hay algunas que mantienen que los cuerpos actúan por su forma sustancial; otros, que por sus accidentes o cualidades; muchos, que por su materia y forma; algunos, que por su forma y accidentes, y otros que por ciertas virtudes y facultades diferentes de todo ello.”
Premisa 2:
“Podemos suponer que esta cuestión es absurda especialmente en una cuestión como ésta, que debe ser objeto del más simple entendimiento sino lo es de los sentidos.”
Conclusión.
“Podemos concluir que es imposible mostrar en ningún caso el principio en que reside la fuerza e influencia de una causa y que tanto los entendimientos más refinados como los vulgares se hallan igualmente perplejos en éste particular.”
Descartes.
Premisa1:
“Los cartesianos, habiendo establecido como un principio que conocemos perfectamente la esencia de la materia, han inferido muy naturalmente que no se haya dotada de eficacia alguna y que es posible que comunique por sí misma el movimiento o produzca los efectos que le atribuimos.”
Premisa 2:
“Como la esencia de la materia consiste en la extensión y como la extensión no implica ningún movimiento actual, sino sólo la movilidad, concluyen que la energía que produce el movimiento no puede residir en la extensión.”
Premisa 3:
“La materia, dicen, es en sí misma enteramente inactiva y carece de algún poder por el cual pueda producir, continuar o comunicar el movimiento: pero como estos efectos son evidentes para nuestros sentidos y como el poder que los produce debe residir en laguna parte, debe hallarse en la divinidad o el ser divino que contiene en su naturaleza toda excelencia y perfección.”
Conclusión.
“Es, por consiguiente, la divinidad el primer motor del universo y no sólo el primer creador de la materia y quien concedió su primer impulso, sino también que por un ejercicio continuo de su omnipotencia mantiene su existencia y sucesivamente le concede todos los movimientos, configuraciones y cualidades de que está dotada.”
Hume.
Premisa1:
“Hemos establecido como principio que todas las ideas se derivan de las impresiones o de algunas percepciones precedentes, es imposible que podamos tener una idea de poder y eficacia más que si algunos casos pueden presentarse en que éste poder se perciba ejerciéndose.”
Premisa 2:
“Sin embargo, considerándose falso el principio de las ideas innatas, se sigue que el supuesto de una divinidad no puede servirnos de ayuda al explicar la idea de la influencia que buscamos en vano en todos los objetos que se representan a nuestros sentidos o de que somos conscientes internamente en nuestros espíritus.”
Conclusión.
“Pues sí toda idea se deriva de la impresión, la idea de la divinidad procede del mismo origen, y sin ninguna impresión, ya sea de sensación o reflexión, implica una fuerza o eficacia, es igualmente imposible descubrir o imaginar un principio activo tal en la divinidad.”