JENIFER ARAUZ PEÑA
MARA ITZEL FLORES MEDINA
ILSE PAOLA GONZÁLEZ RESÉNDIZ
NATIVIDAD MAYA PADILLA
ANDREA OLIVARES DÍAZ
FERNANDA ALEJANDRA RODRÍGUEZ GARCÍA
Tratado de la naturaleza humana
Libro primero: del Entendimiento
Parte tercerea: del conocimiento y la probabilidad
Sección III: Por qué una causa es siempre necesaria
Máxima por intuición:
• Todo lo que comienza a existir debe tener una causa de su existencia
Contraargumento de Hume:
• Toda certidumbre surge de la comparación de ideas y del descubrimiento de las relaciones que son inalterables, en tanto que las ideas continúan las mismas.
• Ninguna de estas relaciones se halla implicada en las relaciones en la proposición de que todo lo que tiene un comienzo tiene también una causa de existencia
Por lo tanto:
• La idea de la necesidad de la causa no es intuitivamente cierta
→ Argumento que prueba al mismo tiempo que ésta idea no es ni intuitiva ni demostrativamente cierta.
• Jamás podemos demostrar la necesidad de la causa de cada nueva existencia o nueva modificación de existencia sin mostrar a la vez la imposibilidad que existe de que algo pueda comenzar a ser sin algún principio productivo.
• Y si la última proposición no puede ser probada debemos desesperar de llegar a ser capaces de probar la primera.
• Todas las ideas diferentes pueden separarse las unas de las otras, y que, como las ideas de causa y efecto son evidentemente diferentes, no será fácil concebir que un objeto no exista en un momento sin unir con él la idea diferente de una causa o principio productivo.
Por lo tanto:
• La última proposición es totalmente incapaz de una prueba demostrativa
• Toda demostración que se presenta en favor de la necesidad de la causa es falaz y sofistica.
→ Argumento de Hobbes:
• Todos los puntos del espacio y el tiempo en los que podemos suponer que comienza a existir algún objeto son en sí mismos iguales.
• A menos de que no exista una causa que sea peculiar a un tiempo y a un lugar y que por este medio determine y fije la existencia, debe quedar eternamente ésta en suspenso y el objeto jamás podrá comenzar a ser por algo que fije su principio.
Objeción de Hume
• (A) la primera cuestión que se nos presenta es este asunto es siempre si el objeto existirá o no.
• (B) la segunda cuestión, cuándo y dónde desde comenzar a existir.
• Si la intuición de una causa fuera intuitivamente absurda en el caso A, debe serlo también en el caso B. Y si este absurdo no se explicase sin una prueba en A, lo requeriría también en B.
Sin embargo:
• Es absurdo, pues de un supuesto no se puede jamás construir una prueba del otro, ya que ambas se hallan en el mismo plano y deben ser o no admitidos por el mismo razonamiento.
→ Argumento de Clarke
• Todo debe tener una causa, pues si algo careciese de causa, se producirá por sí misma, es decir, existiría antes de haber existido, lo cual es imposible.
Objeción de Hume:
• Este razonamiento es claramente erróneo, ya que el decir que algo es producido, o que comience a existir sin una causa, no es afirmar que es causa de sí mismo, sino que por el contrario, al excluir todas las causas externas se excluye a fortiori la cosa misma que es creada.
→ Argumento de Locke:
• Todo lo que se produce sin causa es producido por nada.
Objeción de Hume:
• Nada no es algo. Por consiguiente percibimos que todo objeto tiene una causa real de su existencia.
→ Argumento 4
• Todo efecto debe tener una causa, porque esto va implicado en la idea de efecto. Siendo el efecto un término relativo del que causa es correlativo.
Objeción de Hume:
• Esto sólo prueba que todo debe ser precedido por una causa.
Conclusión final
• No es cierto ni intuitiva ni demostrativamente que todo objeto que comienza a existir deba su existencia a una causa.
• Ya que no es por el conocimiento o por un razonamiento científico por lo que derivamos la opinión de la necesidad de una causa para cada nueva producción, dicha opinión debe necesariamente surgir de la observación y experiencia.
Sección XIV: De La idea de la conexión necesaria.
→ Argumento vulgar (especulativo)
• Los términos de eficacia, influencia, poder, fuerza, necesidad, conexión y cualidad productiva, son casi sinónimos.
Por lo tanto:
• Es absurdo emplear alguno de ellos para definir a los restantes.
Por lo tanto:
• No podemos buscar las ideas de poder y eficacia en estas definiciones sino que debemos buscarlas en la impresiones.
→ Argumento de Locke
• Por experiencia hallamos que existen varias producciones nuevas en la materia (movimientos y variaciones de los cuerpos).
Por lo tanto:
• Debe existir un poder capaz de producirlas, es así como llegamos a la idea del poder y eficacia.
Contraargumento de Hume:
• La razón por sí sola jamás puede dar lugar a una idea original.
• La razón como distinta de la experiencia jamás puede hacernos concluir que una causa o cualidad productiva se requiere absolutamente para todo comienzo de la existencia.
Por lo tanto:
• Esta idea debe derivarse de la experiencia, ya que, si pretendemos que tenemos una idea precisa de eficacia, debemos presentar algún caso en que la eficacia sea claramente cognoscible para la mente, y su actuación manifiesta para nuestra conciencia y sensación.
→ Argumento de Malebranche
• Hay algunas opiniones que mantienen que los cuerpos actúan por su forma sustancial, otros, que por sus accidentes o cualidades; muchos, que por su materia y forma; algunos, que por su forma y accidentes, y otros, que por ciertas virtudes y facultades diferentes de todo ello.
Contraargumento de Hume:
• Ninguna de estas opiniones, tienen solidez o evidencia, el supuesto de una eficacia en alguna de las cualidades conocidas de la materia carece en absoluto de fundamento.
• En realidad estos principios no son propiedades conocidas de los cuerpos, sino que son totalmente ininteligibles e inexplicables.
→ Argumento cartesiano:
• Conocemos perfectamente la esencia de la materia que consiste en la extensión
• La extensión no implica ningún movimiento actual sino solo movilidad.
Por lo tanto:
• La energía que produce el movimiento no puede residir en la extensión.
• La materia es en sí misma enteramente inactiva y carece de algún poder por el cual pueda producir, continuar o comunicar el movimiento. Sin embargo estos efectos son evidentes para nuestros sentidos y como el poder que los produce debe hallarse en alguna parte, debe hallarse en la divinidad.
Conclusión
• La divinidad es el primer motor del universo, el primer creador del universo y quien le concedió su primer impulso; por su omnipotencia mantiene su existencia y sucesivamente le concede todos los movimientos, configuraciones y cualidades de que está dotada.
Objeción de Hume:
• Todas las ideas se derivan de impresiones
• Los cartesianos basándose sobre su principio de las ideas innatas, han recurrido al espíritu supremo como el único ser activo en el universo y como la causa inmediata de toda alteración en la materia
Por lo tanto:
• Este principio es falso.
→ Argumento de Hume:
• Las ideas abstractas son ideas individuales consideradas de un cierto modo y al reflexionar sobre un objeto es imposible excluir de nuestro pensamiento todos los grados de cantidad y cualidad.
• Si poseemos una idea de poder, en general debemos ser capaces de concebir alguna especie de él, y como el poder no puede subsistir por sí solo, debemos ser capaces de colocar este poder en algún ser particular y considerar este ser como dotado de una fuerza y energía real, mediante la que resulta de su actuación necesariamente un efecto determinado.
• Debemos clara y particularmente concebir el enlace entre la causa y el efecto y ser capaces de declarar ante la simple consideración de uno de ellos que deber ser seguido o precedido de otro.
Por lo tanto:
Esta es la verdadera manera de concebir un poder particular en un cuerpo determinado.
• Supongamos que dos objetos se hallan presentes a nosotros (uno es la causa y el otro el efecto).
• Por la simple consideración de uno de estos dos objetos jamás percibimos el lazo por que están unidos o somos capaces de declarar que existe una conexión entre ellos.
Por lo tanto:
No es partiendo de un caso particular como legamos a la idea de causa y efecto, de una conexión necesaria de poder, de fuerza, de energía y de influencia.
• Ahora supongamos que observamos varios casos en los que los mismos objetos van unidos siempre entre sí.
• Inmediatamente concebimos una conexión entre ellos y comenzamos a realizar una inferencia de un objeto a otro.
Por lo tanto:
• Esta multiplicidad de casos semejantes, constituye la verdadera esencia del poder o conexión y es la fuente de la que la idea surge.
Sin embargo:
• La repetición de objetos análogos en relaciones análogas de sucesión y contigüidad no descubre nada nuevo en ninguno de ellos, ya que no podemos realizar una inferencia partiendo de ella ni hacerla asunto de nuestro razonamiento demostrativo probable.
Por lo tanto:
Casos semejantes son el primer origen de nuestra idea de poder o necesidad, al mismo tiempo que no tienen influjo por su semejanza los unos sobre los otros o sobre un objeto externo. Debemos, por consiguiente buscar el origen de esta idea en otra parte.
• La observación de esta semejanza de casos produce una nueva impresión en la mente, que es su modelo real, pues después que hemos observado la semejanza en un número suficiente de casos, inmediatamente sentimos una determinación en el espíritu al pasar de un objeto a su acompañante y a concebirlo de un modo más enérgico debido a esta relación.
• Esta determinación es el único efecto de la semejanza.
Por lo tanto:
Deber ser lo mismo que el poder o influencia cuya idea se deriva de la semejanza. Los mismos casos de enlaces semejantes nos llevan a la noción de poder y necesidad.
Es decir:
La necesidad es el efecto de la observación, de casos en sí mismo distintos pero con enlaces semejantes, y no es más que una impresión interna de la mente o una determinación para llevar nuestros pensamientos de un objeto a otro.
Es una impresión interna o de reflexión porque no hay ninguna impresión proporcionada por los sentidos que pueda dar lugar a esta idea.