Examen 1 Pregunta 6

Respuestas finalistas:

Pregunta 6

Confronta las opiniones de Bacon expuestas en la pregunta anterior con la sección 1.3.15 del Tratado de la naturaleza humana de David Hume y con su Investigación del entendimiento humano Sección 4, parte 1 párrafos 11 a 13 y Sección 7, parte 2.

a)

Un punto en común entre Bacon y Hume, es que ambos buscaron desarrollar un método para proveer a la ciencia de una guía por medo de la cual generar conocimiento confiable, en este sentido ambos métodos pretender ser herramientas para llegar a una buena inducción. Tanto Hume como Bacon generaron leyes por medio de las cuales se podría seguir un camino más seguro hacia la inducción verdadera. Un punto divergente a destacar es que para Hume la metafísica no tiene cabida en su propuesta e incluso no considera a las formas tal como las expone Bacon. En cambio Bacon resalta las cualidades que tiene la metafísica como el conocimiento más deseable al que hay que desear llegar para conocer la verdadera constitución de las cosas. Bacon y Hume quieren estudiar las causas y la naturaleza de sus efectos. Para Hume, observar las causas y efectos en la naturaleza es cuestión más en el sentido de proceso u operación del pensamiento, por lo que al analizar las relaciones entre causa y efecto observa que la inferencia debe tener un carácter de contigüidad entre los eventos relacionados. Concluye que la relación entre causa y efecto sólo puede surgir de la experiencia cuando encontramos asociación entre objetos. O sea que sólo la experiencia nos revela esta la relación. “Las causas y los efectos no pueden descubrirse por la razón, si no por la experiencia”. (IEH 4 Parte I). En este punto Hume coincide con Bacon al concluir que las conclusiones de la experiencia no se fundan en la razón.

En cuanto a la idea de conexión necesaria que propone Hume, es más una sensación de la mente, una determinación del espíritu (TNH 1.3.14) ya que cuando decimos que un objeto está relacionado con otro, en realidad queremos decir que es en nuestro pensamiento donde han adquirido una conexión. Otro aspecto de la realidad causal es que vemos los objetos conjuntados, pero no conectados. Vemos cómo un efecto se suma a otro y pensamos que uno podría ser la causa del otro. La tercera regla del juicio sobre las causas y efectos de Hume resume la condición de necesidad causal diciendo: “Debe existir una unión constante entre la causa y el efecto. “No existen objetos mediante cuya consideración y sin consultar la experiencia podamos determinar que son las causas de otros, ni tampoco objetos que podamos determinar del mismo modo que no son las causas… cuando los objetos no son contrarios, nada les impide poseer un enlace constante del que depende totalmente la relación de causa y efecto. (TNH 1.3. 15. 01). Para Hume es capitalmente esta cualidad la que constituye esta relación. (TNH 1.3. 15. 05). Es así como Hume dice que debe existir una unión constante entre la causa y el efecto.

Tanto Bacon como Hume buscaban encontrar las leyes de la naturaleza, el primero buscando por medio de la causa eficiente y material el proceso latente y por medio de la causa formal, las formas eternas e inmutables. Y el segundo buscando una conexión necesaria y por medio de ésta exponiendo las leyes por las que se regiría las causas y los efectos mutuamente.

b)

La postura de Hume es muy distinta a la de Bacon en cuanto al abordaje a la relación causa-efecto. Para Bacon, la importancia de investigar la forma, el progreso latente y la constitución oculta a través de la metafísica y la física respectivamente, estriba en que a partir de esos conocimientos, es posible llevar a cabo la industria del ser humano, producir nuevas propiedades, generar, transformar cuerpo, movimientos y alteraciones en el curso natural de la naturaleza. A través de las ciencias prácticas (magia y mecánica) es posible transformar los cuerpos, obtener resultados científicos fértiles y extender el imperio del hombre; es decir si conocemos la verdadera forma y los procesos latentes que permiten transformar la microestructura de los cuerpos (causa-efecto), podemos repetir tales transformaciones o podemos generar nuevos y útiles inventos para el ser humano.

Para Hume, no existen tales formas, ni la ciencia metafísica y la magia que Bacon formula. Para él, al observar el comportamiento habitual de la naturaleza, nos familiarizamos con él y derivamos relaciones causales entre hechos u objetos, pero no de manera justificada (la justificación que Bacon pretende encontrar en la forma universal y necesaria, propiedades, microestructura y procesos latentes). Bacon cree que debemos buscar esas formas ocultas y vínculos invisibles entre ellas (causa-efecto) y Hume niega la existencia de leyes universales y necesarias, leyes o formas simples, ni naturaleza naturante que conocer. A través de un argumento demostrativo y del argumento probable Hume prueba que no hay fundamento para hablar de leyes de la naturaleza universales y necesarias, es posible imaginar una ley que no se cumpla universalmente (lo contrario a la ley es posible) y a través de la experiencia no podemos agotar las instancias para poder hablar de universalidad.

En la pregunta anterior mencioné como Bacon caracteriza la naturaleza naturante de la siguiente manera:
1) Dada la forma N, se sigue N necesariamente. 2)Si se quita la forma, N desaparece con seguridad. 3)La forma deriva N a partir de una esencia (naturaleza M) que es común a muchas otras y mejor conocida que N (caracterización de la forma como diferencia específica).

Hume demuestra racionalmente que es posible pensar el efecto sin la causa, o viceversa, pensarlo así no es contradictorio (no hay argumento demostrativo que justifique las cuestiones de hecho), por lo tanto, la idea de conexión necesaria implícita en Bacon, no tiene fundamento ni justificación racional para Hume, niega la conexión necesaria entre naturaleza naturante (forma como causa) y naturaleza naturada, niega que siempre que se encuentre una propiedad se encuentre la forma, y viceversa, y niega que al faltar la propiedad necesariamente falte la forma, y viceversa, como afirma Bacon. Para Hume no hay poder, fuerza que genere un cambio necesario, ni hay esencia en la naturaleza de los objetos, ya que todo lo que podemos conocer de los hechos de la experiencia es a través de las relaciones causa- efecto que establecemos, y éstas no tienen sustento racional ni empírico, únicamente práctico. Hacemos inferencias, aun desconociendo la existencia o sin tener acceso a las leyes causales y a las formas, por el hábito, necesario para la supervivencia.

Cuando Hume intenta buscar la impresión originaria de la idea de conexión necesaria, me recuerda a la búsqueda de la forma y del proceso latente por parte de Bacon, sin embargo, Hume no logra encontrar una impresión original, únicamente un sentimiento que se genera en nosotros tras el habito regular de observar conjunciones constantes similares, y de ahí generamos en la mente, o en la imaginación, la expectativa de que se repetirá la conjunción constante, pero esto es sólo un hecho psicológico, y no algo necesario en la naturaleza como pensaba Bacon.

Un punto en común entre ambos filósofos es que ambos extienden la causalidad (necesaria en Bacon, y psicológica en Hume) a todos los ámbitos de la ciencia y el conocimiento, Bacon de manera estricta y Hume con un concepto laxo, y de esta manera elimina el determinismo en las acciones humanas y de la naturaleza, ya no actuan esegún las leyes (formas).

Los dos hallan la relación ausal en la experiencia, controlada en Bacon a través de las tablas, y a través de un sentimiento provocado por la experiencia de la conjunción constante repetida.

Para Hume no hay una necesidad en la causa formal como plantea Bacon, todos los objetos pueden ser causas o efectos respecto a otros, ya que nosotros establecemos esa conexión y no algo inherente a la naturaleza de los cuerpos o a la relación misma, y por eso crea reglas para que establezcamos la relación causal de manera apropiada: causa y efecto deben ser contiguos en espacio y tiempo, la causa debe ser anterior al efecto, debe exstir una unión constante entre causa y efecto. Estos principios son similares a los establecidos por Bacon para la determinación de la forma, solo que en el caso de Hume, son reglas establecidas de manera convencional para delimitar la gran vastedad derelaciones causales que podemos establecer de manera psicológica, en el caso de Bacon, son reglas necesarias, presentes en la naturaleza, e independientes de nuestra voluntad, Bacon solo nos deja el papel de descubrir esas relaciones.

A diferencia de Bacon, para Hume, todo efecto es distinto a su causa, y no puede descubrirse el uno en el otro, el hallazgo de su conjunción siempre es de manera arbitraria, así mismo considera que los principios generales son inaccesibles a la investigación humana.

c)

Para Bacon el conocimiento de la causa formal o la forma es lo que permitirá llegar al dominio de la naturaleza, porque conociendo la forma sabremos cuales son las propiedades de las cosas y lograremos hacer nuevas cosas, que es el objetivo de la industria humana. Por esas razones se concentra en el estudio de las formas que se verá plasmado en sus tablas. Bacon centra la causa de un hecho particular atendiendo a las propiedades físicas básicas de los cuerpos: causa formal o verdadera forma que reúne las siguientes características: 1) dada la forma N, se sigue N necesariamente, 2) sin la presencia de la forma N, N desaparece con seguridad y por último, 3) la forma N deriva a partir de una esencia que es común a muchas otras y mejor conocida que N (diferencia específica). Esas condiciones son rechazadas por Hume. Para él “Parece que en casos particulares del funcionamiento de los cuerpos jamás hemos podido, ni siquiera en el más riguroso examen, encontrar más que el que un suceso sigue a otro, sin que seamos capaces de comprender la fuerza o poder en virtud del cual la causa opera, o alguna relación entre ella y su supuesto efecto.” Hume busca cuál sea el vínculo entre la causa que produce un objeto/hecho y el efecto u objeto/hecho producido, por consiguiente, coloca las reglas pertinentes para señalar cuando un objeto es causa o efecto. La finalidad de estás reglas es conocer esta relación y saber identificarla. En ambos casos el recurso por excelencia para conseguir sus objetivos es recurrir a los datos de la experiencia, aunque existan diferencias el valor que se concede a la información que se obtiene por ese medio.

Pero aunque Hume rechaza las condiciones que Bacon sostiene, podría decirse que las finalidades del estudio de la forma y de la causa y efecto, conducen hacia el mismo rumbo que sería el conocimiento. Uno mediante un método que guíe al entendimiento para el dominio de la naturaleza para lograr una vida mejor y, el otro, mediante el conocimiento del proceder del entendimiento para conducirnos mejor en la vida práctica.

d)

a. Sección 1.3.15 del Tratado de la Naturaleza Humano.

En primer lugar, tanto Hume como Bacon requieren de instrumentos o auxiliares a la inteligencia (como los llama Bacon) para poder conocer los principios de la naturaleza; en este caso, los auxiliares corresponden al método inductivo, que toma lo particular y la experiencia, como fuente de conocimiento.

Bacon emplea la inducción por eliminación, utilizando las tablas de presencia, ausencia, y grados. Su proceso inductivo, se puede organizar de la siguiente manera: Un paso negativo, la exclusión de naturalezas, y otro positivo, la primera vendimia. Lo negativo señala una serie de “naturalezas” genéricas que no pueden corresponder a la definición del calor, por quedar excluidas en alguno de los hechos de las tablas anteriores. Y lo positivo es un intento provisional de dar la definición adecuada del calor, definición que pretende sacar de una pura interpretación de los hechos. Según Bacon, se deberían seguir muchos pasos de contrastación posterior, pero en realidad sólo expone uno: la contrastación mediante ventisiete clases de instancias privilegiadas, de entre las que vale la pena resaltar por su importancia histórica la instancia de la cruz o experimento crucial.

De otro lado, Hume establece unos principios o reglas para poder juzgar la causalidad: hay una regla negativa, lo que no es: “no hay objetos de los que podamos decir, mediante un mero examen y sin consultar la experiencia, que son (o que no son) causa de algún otro… Cualquier cosa puede producir cualquier otra”. Y después, procede a establecer sus reglas generales positivas: resumidas en estás tres: - La causa y el efecto deben ser contiguos en espacio y tiempo. - La causa debe ser anterior al efecto. - Debe haber una constante unión entre causa y efecto. Hume aplica su método a la naturaleza y a las acciones humanas, pretende determinar, mediante una investigación rigurosa, basada en la experiencia y en la observación, los principios que rigen las operaciones del entendimiento, las pasiones los sentimientos y la conducta de los hombres, es decir, aquellos principios y operaciones constantes y universales de la naturaleza humana.

Sección 4 y7 parte II Investigaciones sobre el entendimiento humano

Desde la experiencia Hume muestra que a un cierto hecho sucede regularmente otro cierto hecho; el primer hecho es llamado "causa" y el segundo" efecto". Hume observa que esta relación se concibe normalmente como una conexión necesaria entre la causa y el efecto: determinado hecho (causa) produce necesariamente determinado hecho (efecto).
Si tengo una causa A a la que le sigue un efecto B, se genera el sentimiento de que siempre que vea A va a seguir B. y la idea de conexión causal nos lleva a inducir que la naturaleza va a seguir siempre el mismo curso, nos lleva a pensar que existe conexiones necesarias entre los fenómenos, sin embargo Hume, plantea que para establecer la conexión entre un suceso y otro es necesario la ayuda de la experiencia. Además, después de tener un caso o experimento donde un suceso sigue a otro, no hay derecho de juzgar a todo la naturaleza con un solo caso. “Pero cuando determinada clase de acontecimientos ha estado siempre, en todos los casos, unida a otra, no tenemos ya escrúpulos de predecir el uno con la aparición del otro y utilizar el único razonamiento que pueda darnos seguridad sobre una razón de hecho o de existencia.”

Es importante aclarar que Hume no habla de Causa formal, a diferencia de Bacon, quien pretende encontrar la forma: Dada la forma de N, se sigue N con necesidad, además quitada la forma de N, N desaparece con seguridad. Dicha situación no es asumida por Hume, él se acera a la naturaleza del hombre para descubrir, mediante un riguroso examen, mediante un análisis exacto y un justo razonamiento, aquellos principios que regulan nuestro entendimiento, excitan nuestros sentimientos y nos hacen aprobar o desaprobar cualquier objeto acción o conducta particular.

Finalmente, Bacon asume que hay una regularidad en los hechos y esta regularidad es una ley, la cual permite que se hagan inducciones verdaderas. Precisamente la interpretación de la naturaleza se basa en una observación bien reglamentada de los hechos, una clasificación de estos en las tablas, y en último lugar el establecimiento mediante el entendimiento de leyes que se aplican en todos los hechos de una clase, a diferencia de Bacón, Hume no establece leyes de la naturaleza, el haba de regularidades en los fenómenos.

e)

A mi parecer, hay una diferencia entre Hume y Bacon respecto a que para Hume todo efecto es un suceso distinto de su causa y no hay, por lo tanto, ninguna conexión necesaria entre causa y efecto. Esto implica que es imposible llegar al establecimiento de una ley natural. Por el contrario, para Bacon, el descubrimiento de una ley (forma) sí es posible. En el fondo para Bacon hay una naturaleza naturante que podemos descubrir con el método adecuado, esto supondría una uniformidad en el universo, o sea, la suposición que en el futuro el comportamiento del universo será igual que en el pasado, a la vez que supone una conexión necesaria entre causa y efecto.

Hume, por su parte, al hacer una crítica de la inducción y demostrar que es injustificado lógicamente derivar leyes generales de sucesos particulares crítica el supuesto de uniformidad del universo, ya que no podemos saber si en el futuro el universo se seguirá comportando de la misma manera, por esta razón para Hume, las fuentes y principios últimos nos están vedados.
Hume afirma que la gravedad, elasticidad, cohesión de partes y comunicación del movimiento, son probablemente las causas y principios últimos que podremos descubrir en la naturaleza. Sin embargo, este último concepto de causa y principio último del que habla Hume, está devaluado después de su crítica a la causalidad vista como necesaria. Hume nos dice que la necesidad sólo se encuentra en las verdades matemáticas que son apodícticas y que por error se ha trasladado esta necesidad a la noción de causa en la naturaleza. De esta manera sólo podemos aplazar nuestra ignorancia pero nunca llegar a conocer una ley que sea universal y necesaria.

f)

En su segunda especie el axioma depende del descubrimiento del progreso latente, de cuerpos concretos, esto es, se sigue el objeto de la naturaleza a través de toda la sucesión de movimientos, variaciones y continuaciones, de los desarrollos corporales involucrados. Ahora bein, si el objeto de estudio fueran movimientos o generaciones de la naturaleza, el descubrimiento seria del mismo tipo.

Ahora, este proceso latente, constantemente tiene a escapar casi por completo a nuestros sentidos, y debido a esto al hacer este tipo de descubrimiento nos es necesario considerar las ausencias, las presencias, los cambios y la constancia en nuestro objeto de estudio. La investigación de la configuración latente de los cuerpos, es entonces igualmente nueva como el del proceso latente y de la forma. Por ultimo, es importante reconocer la diferencia existente entre la idea de 'forma' tradicionalmente heredada y la de 'proceso latente' que aquí interesa; mientras que la primera es en su mayoría o una invención del espíritu humano, o la mera abstracción de operaciones corporales -que violenta la naturaleza-, el reconocimiento de los procesos latentes, es el descubrimiento de relaciones de la naturaleza de objetos con objetos, pero de forma respetuosa y solamente interpretativa.

Cuando Hume analiza las ideas de causalidad y de conexión necesaria, llega a la conclusión de que no hay en la realidad tales elementos (al menos no en el sentido en el que los empleamos constantemente), y que dichas ideas son solo el producto del habito que se genera de ver cosas similares en situaciones similares de forma constante. Es decir, si bien podemos reconocer relaciones causales en ciencias como la fisica, no podemos transportar el termino de causalidad a cualquier otra area de nuestra vida, y predicar causalidad de casi cualquier cosa que a nuestro libre parecer se encuentre ligada a otra.

Mientras que en la propuesta de Bacon se reconoce que la via de acceso a la naturaleza (y a sus primeros principios) es a través del descubrimiento; en la postura de Hume, ocurre lo contrario, nosotros nos acercamos al mundo a través de constructos intelectuales o invenciones, nuestros condicionamientos, tales como nuestra tendencia natural a ver relaciones de similitud, contigüidad y conexión necesaria, nos permiten ordenar la realidad de tal forma que la serie de impresiones recibidas cobren sentido, pero ese orden no esta dado de forma natural fuera del sujeto, sino es producto del ejercicio de nuestras tendencias mentales.

Ahora bien, la metodología de ambos consiste en limpiar nuestros procesos de inferencia, pero mientras Bacon sugiere un gran numero de pasos y complicaciones teóricas y practicas (tablas de presencia, tablas de ausencia, etc), Hume propone solamente ocho reglas, que nos permitan, tanto tratar a las ciencias morales como a las ciencias naturales, como juzgar las causas y efectos, en ambas áreas del conocimiento.

Y entonces, lo que en Bacon seria entendido como 'proceso latente', en Hume va a estar estrechamente relacionado con la causalidad, y es que un elemento es una causa de algo siempre y cuando exista una relación constante (del 100% de ocurrencias) entre la causa y el efecto, ademas de que la ausencia o presencia de una parte de la causa siempre debe de acompañar a la ausencia y/o la presencia de una parte correspondiente del efecto.

El recurso de evaluación mas importante, bajo el cual Hume somete su método es el paso de las ciencias naturales a las ciencias de la moral; pues establece que si bien en la naturaleza solo existen fenómenos complejos, también en la moral, solamente se dan fenómenos del mismo tipo, y pensar que se necesitan métodos distintos para cada una de las areas es absurdo, pues no existen dos mundos distintos (el natural y el moral) sino solo uno donde ambos aspectos coexisten, luego entonces, la metodología que de cuenta de uno, deberá dar cuenta del otro.

g)

A luz de lo anterior, podemos afirmar que para Bacon la forma o causa formal, se caracteriza por plantear una relación de necesidad entre la misma y una propiedad en un objeto; en efecto: “pues la forma de una propiedad determinada es tal, que supuesto que esta forma existe, la propiedad dada la sigue infaliblemente. Se encuentra siempre donde la propiedad se encuentra, constituye siempre un signo cierto, o bien es con certeza revelada por ella al propio tiempo; es tal esta forma, que suprimirla es destruir infaliblemente la propiedad dada.” (Af. II: 4, el subrayado hace explicito que la relación entre forma y propiedad cumple los requisitos que Hume plantea para toda relación de causa-efecto). En este sentido, siguiendo lo dicho en el T.N.H 1.3.15, la relación que Bacon supone entre forma y la propiedad plantea, según Hume, una relación de causa-efecto.

Sin embargo, tal como Hume demuestra en el T.N.H y en la Investigación sobre el entendimiento humano. Dado que no se puede demostrar racionalmente y de manera del todo incontrovertible un principio de uniformidad de la naturaleza, no se puede afirmar la conexión de necesidad que supone toda relación de causa-efecto. Por lo tanto, no se podría plantear una causa formal en un sentido estrictamente Baconiano, pues no es posible, según Hume, encontrar una conexión de necesidad entre un efecto y una causa: “hemos examinado toda posible fuente de la cual pueda provenir una idea de poder o conexión necesaria, y no hemos encontrado nada. No importa qué tan atentamente miremos un determinado episodio físico aislado, parece ser que nunca podemos descubrir nada más que un evento siguiendo a otro; jamás encontramos ninguna fuerza o poder por medio de la cual opera la causa, ni tampoco alguna conexión entre ella y su supuesto efecto.” (I.E.H, sección 7, parte 2). Por lo tanto, y a manera de conclusión, podemos decir que el método baconiano que pretende fundamentar a partir de un método experimental (en tanto que apela a la experiencia) a la inducción se muestra imposibilitado ante la crítica que se genera por el problema de la inducción planteado por Hume.

h)

Hume nos habla de ocho reglas que nos permiten determinar si un fenómeno es causal de otro, si bien es cierto que Hume no admite la justificación de asignar causalidad, necesaria a un par de fenómenos, éstas reglas nos ayudarían entonces a determinar con mayor probabilidad una relación de ese tipo antela inminente necesidad de seguir utilizando este método.

Resulta interesante encontrarnos con que la determinación de causalidad en Hume nos remite a un procedimiento de investigación muy similar al planteado por Bacon en el Novum Organum. Pareciera, a manera de analogía, que las reglas propuestas por Hume para determinar causalidad nos ayudaran a buscar la "forma" de los distintos fenómenos estudiados. Por un lado, buscamos los casos en los que se presentan los dos fenómenos, y esperamos que uno no se ausente ante el otro. Además se determina si los grados de presencia de uno condicionan la presencia del otro. De alguna manera parece que la metodología empleada por Bacon nos ayudara a encontrar las causas necesarias de algunos fenómenos.

Sin embargo algo como lo anterior estaría correcto desde una teoría como la de Bacon.

Pero, visto desde Hume también surgen puntos de vista interesantes. Ya que salta la duda acerca de si el método planteado por Bacon nos ayuda a encontrar de manera necesaria la forma de las naturalezas estudiadas o si simplemente nos encontramos ante un caso de estudio de conjunciones constantes y no necesarias.

El planeamiento de la duda escéptica de Hume nos deja ver la posibilidad de la no justificación de las formas o leyes generales que para Bacon eran uno de los fines de la ciencia.

Parece que la gran diferencia entre los dos tipos de justificación que se manejan es el marco desde el cual parten sus propuestas pues mientras Bacon asume la existencia de las leyes generales y la posibilidad de descubrirlas, Hume parte de un escepticismo en donde no se sabe si niega o no la existencia de dichas leyes generales pero sí afirma nuestra incapacidad de descubrirlas al menos.

Lo interesante resulta si observamos que partiendo de lugares tan distantes teóricamente hablando, aún así llegaran a conclusiones metodológicas tan semejantes.

i)

Conforta las opiniones de Bacon expuestas en la pregunta anterior con la sección 1.3.15 del Tratado de la naturaleza humana de David Hume y con su Investigación del entendimiento humano Sección 4, parte 1 párrafos 11 a 13 y Sección 7, parte 2.

Aunque tanto Bacon como Hume consideran el concepto de causa, lo hacen de formas por completo distintas. Como se vio en la pregunta anterior, Bacon defiende la existencia de una conexión necesaria entre naturalezas simples está determinada por la forma (o ley natural) que instancia cómo unas se relacionan con otras en la generación de una determinada propiedad. Para Bacon, las formas son algo inherente a la estructura del mundo, algo que podemos descubrir por medio de su método para la inducción verdadera.

Hume, por su parte, hace ver que este supuesto de que existen formas en la naturaleza, eternas e inmutables (lo que el instancia como el principio de regularidad de la naturaleza), es racionalmente injustificable. Dicho de otro modo, para Hume la idea de conexión necesaria no se justifica desde el punto de vista racional, sino que nuestra propia noción de causa descansa sólo en la formación de hábitos o, dicho de otro modo, en la tendencia natural de nuestro pensamiento a conectar eventos que suelen presentarse juntos en la naturaleza.

De este modo, Hume desdeña por completo las pretensiones de Bacon de que es posible una metafísica que dé cuenta de las leyes naturales que rigen la ocurrencia de los eventos en la naturaleza. Así pues, Hume define las causas sin apelar a la noción de conexión necesaria entre una propiedad y su forma, idea que es central en la propuesta de Bacon. Hume ofrece una definición de causa según la cual ésta puede ser entendida sólo en términos de “un objeto seguido de otro, cuando todos los objetos similares al primero son seguidos por objetos similares al segundo” o, en términos psicológicos, “un objeto seguido por otro y cuya aparición siempre conduce al pensamiento a aquel otro”.


Ir a la:

Pregunta 1
Pregunta 2
Pregunta 3
Pregunta 4.1
Pregunta 4.2
Pregunta 4.3
Pregunta 5
Pregunta 6

Utiliza esta boleta para votar por tu respuesta preferida en cada pregunta.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 2.5 License.