Examen 1 Pregunta 1

Respuestas finalistas:

Pregunta 1:

Interpreta los aforismos: 21, 24, 25, 26 de la primera parte del Novum Organon de Bacon.

a)

21. When the intellect of a sober, patient, and grave mind is left to itself (especially in a mind that isn’t held back by accepted doctrines), it ventures a little way along (2) the right path; but it doesn’t get far, because without guidance and help it isn’t up to the task, and is quite unfit to overcome the obscurity of things.

En este aforismo, Bacon asume la posibilidad de que el intelecto se guie sin premuras en sus conclusiones, como sucede en el caso del dialectico, donde rápidamente se especula y se pasa de casos particulares a generalizaciones apresuradas. Por el contrario, en este aforismo, una mente que sea paciente y que no este sobrecargada por las doctrinas vigentes (en este caso el pensamiento escolástico aristotélico), sigue un camino mas adecuado, que paso a paso pueda ir haciendo inferencias de forma mas precisa. Aunque sin una guía, es decir, sin un conjunto de reglas que permitan pasar del análisis intelectual de la experiencia a las generalizaciónes, no podrá seguir por el camino adecuado, por ello es necesario plantear un conjunto de reglas (lógica inductiva) que permitan que las experiencias concretas sigan por una serie de pasos regulados para alcanzar las generalizaciones, es decir, llegar a la forma o leyes de la naturaleza.

24. There’s no way that axioms •established by argumentation could help us in the discovery of new things, because the subtlety of nature is many times greater than the subtlety of argument. But axioms •abstracted from particulars in the proper way often herald the discovery of new particulars and point them out, thereby returning the sciences to their active status.

En este aforismo, Bacon denota la inutilidad de los axiomas puramente deductivos en el descubrimiento de los fenómenos y de las leyes que operan en ellos, pues su naturaleza es mucho mas compleja, por lo cual hay que romper con toda la tradición anterior (aristotélica) y generar axiomas que sean propiamente inferidos, con lo cual, no sólo tendremos axiomas, sino que seremos capaces de generar la aparición de nuevos fenómenos, haciendo que la ciencia cobre su carácter practico, por ello la ciencia no sólo genera axiomas sino que produce artefactos y tecnologías que se sustentan en el conocimiento debidamente adquirido de la misma naturaleza y que son útiles a la vida del hombre.

25. The axioms that are now in use are mostly made so that they just cover the items from which they arise, namely thin and common-or-garden experiences and a few particulars of the commonest sorts, so it is no wonder if they don’t lead to new particulars. ·And it’s not only the axioms, but also the way they are handled, that is defective·. If some unexpected counter-example happens to turn up, the axiom is rescued and preserved by some frivolous distinction, rather than (the truer course) being amended.

Los axiomas utilizados en la época, es decir, los de la tradición aristotélica son infructíferos en la producción de nuevos particulares, es decir en aplicaciones practicas, pues provienen de inferencias hechas a partir de pocos casos y están guiadas por el sentido común, no siendo esta la mejor guía del intelecto para inferir la forma subyacente en la naturaleza. Estos axiomas se procura preservarlos dogmáticamente, pues dado el caso de un contraejemplo que refute a dichos axiomas, el axioma procura ser rescatado en lugar de ser corregido.

26. To help me get my ideas across, I have generally used different labels for human reason’s two ways of approaching nature: the customary way I describe as anticipating nature (because it is rash and premature); and the way that draws conclusions from facts in the right way I describe as interpreting nature.

En este aforismo Bacon subraya la diferencia entre un generalización apresurada propia de una anticipación de la naturaleza, frente a un proceso metodológico que va de los hechos a las conclusiones y que llama: interpretación de la naturaleza; el primero de los caminos es el camino habitual en el que solemos movernos en la cotidianidad, sacando conclusiones a partir de uno sólo o muy pocos casos experimentados, en el segundo hay un proceso metodológico que después describirá como sus tablas de ausencia, presencia y grados, que por ejemplo, permiten ir paso a paso extrayendo de los hechos, analizando sus elementos, para inferir de una manera mas aproximada las conclusiones que serian las formas subyacentes en la naturaleza.

b)

21) En este aforismo menciona la cohibición (sesgos) de las doctrinas filosóficas previas a él al espíritu, principalmente el silogismo y dialéctica aristotélica, ya que aunque aprecia el control al flujo libre del pensamiento por parte de la lógica, contaminan el pensamiento con prejuicios heredados, y no se dejan guiar por los hechos, de manera que no conducen al descubrimiento de la verdad y en cambio a la imposición de dogmas, además de ser infértiles. Hace referencia también a una máxima de Bacon, la cual insta a rechazar el pensamiento puramente intelectual, pero a la vez sin que se deje a gobernar totalmente por los sentidos. Y para esto se requieren reglas y un nuevo método para poder realizar la correcta interpretación de la naturaleza, es decir una interpretación profunda y no vaga o vana; su empresa o método debería ser seguida por muchos (sustento igual y poderoso)para poder conocer la esencia de la naturaleza y aprender a dominarla. En este aforismo justifica la necesidad de su método para delimitar la inteligencia y al espíritu, pero sin las limitaciones provenientes de los ídolos.

24) En este aforismo critica a la argumentación, ya que para él, las causas son muy sutiles para ser aprehendidas por la silogística, y por lo tanto si no tenemos conocimiento de las causas (formales) no puede crecer el conocimiento humano más allá de lo que ha hecho hasta ahora, ya que la simple argumentación solo da vueltas sobre los mismos conocimientos. Por lo tanto sostiene que el razonamiento, requiere de la experiencia de los hechos, deducir los hechos legítimamente, es decir no basándonos en las apariencias que nos dan los sentidos, ni haciendo abstracciones o generalizaciones apresuradas a partir de la experiencia, de manera vulgar, sino con mesura, es decir, a través del nuevo método que nos permita encontrar las causas a través de una guía instrumentada (que controlen los sentidos, lo que me interesa ver y nos permitan obtener los verdaderos datos de la experiencia, por ejemplo experimentos, instrumentos de medición). Determina también uno de los objetivos de la ciencia: revelar hechos nuevos, extendiendo así el campo de la industria. Para esto se requiere del control tanto del pensamiento como de la observación. También al decir que no basta con los razonamientos, nos dice que ya no es un asunto de validez/invalidez, sino que hay grados de certidumbre.

25) en este aforismo nos reitera que las filosofías dominantes en su momento, no se preocupaban por conocer las profundidades de la naturaleza, dejándose impresionar por nociones falsas, sin seguir un método adecuado ni con atención a las verdaderas formas. Critica a la inducción simple por enumeración, con la cual solo se realizan generalizaciones apresuradas a partir de pocos hechos, y critica el uso de la experiencia sin instrumentos ni limites, que se basa en apariencias; y menciona errores que se han cometido, como el hecho de ignorar hechos que ponen en duda los conocimientos ya aceptados, en vez de buscar la verdadera causa de esas “anomalías”, y por lo tanto, tradicionalmente se han aceptado los cuerpos de conocimiento, solo de manera arbitraria.

26) en este aforismo contrapone la anticipación de la naturaleza contra la interpretación de la naturaleza, esta última corresponde a la verdadera inducción propuesta por Bacon, la cual se basa en la experiencia, usando reglas e instrumentos de manera rigurosa para descartar todas las propiedades que no son la verdadera forma, para hallarla de manera meticulosa (a diferencia de la inducción vulgar), y a partir de ella producir hechos nuevos. Los anticipadores obtienen prenociones de la naturaleza, es decir, nociones falsas, por no seguir el método adecuado, sin control del razonamiento y de la observación, y dejándose influir por multitud de ídolos, y de este modo hacen una mala interpretación y solo refirman errores, dan saltos para realizar explicaciones sin antes conocer a la naturaleza.

c)

Afor. 21 Dicho aforismo resalta tres aspectos centrales: a) La importancia de las características de la inteligencia en tanto la prudencia, la reflexividad y la paciencia como cualidades vitales para poder conocer la naturaleza; b) El énfasis sobre la necesidad de que la inteligencia pueda actuar lejos de las cohibiciones de los esquemas de pensamiento precedentes; y c) La importancia de erigir un método que sirva activamente a la inteligencia para poder conocer la naturaleza. Estos tres aspectos giran alrededor de la idea de que la inteligencia dispuesta a conocer la naturaleza habrá de tener un método que exhiba tanto las cualidades de un pensamiento libre pero estructurado y metódico y que lleve además, a la ampliación del conocimiento a diferencia de si se deja a la experiencia abandonada por si sola.

Afor. 24 El presente aforismo señala dos puntos: a) Acerca del trabajo que ha hecho la dialéctica en el campo de la argumentación, subrayando lo problemático que resulta que desde esta corriente se pueda llegar a producir avances en la industria, es decir, considerar hechos nuevos; y b) Retoma también la importancia de generar y aplicar un método estructurado que lleve al descubrimiento de nuevos hechos, propiciando en este caso la fecundidad de la ciencia de una manera legítima. La idea central de este aforismo gira entonces sobre el hecho de que conocer la naturaleza no debe tener como único elemento la argumentación sino que ésta, acompañada de la experiencia, conduce a la fecundidad de la ciencia; es en este sentido que se requiere un método que regule la actividad de la razón pero que también sirva de ancla entre el pensamiento y la experiencia.

Afor.25 Este aforismo trata sobre el problema de lo superficial que resulta tratar de conocer y comprender la naturaleza y sus fenómenos con el único apoyo puesto sobre la experiencia que nos brindan los sentidos. Tal principio (entendería Bacon como el de la experiencia abandona por sí sola) salvaguarda la vaguedad sobre el conocimiento que se tiene de los fenómenos y no aporta el descubrimiento de nuevos hechos, siendo el caso de que se den descripciones generales cuando hay nuevos descubrimientos sin llegar a la comprensión legitima de la constitución de los mismos.

Afor. 26 El presente aforismo ofrece una diferenciación conceptual de la inteligencia bien importante para la primera parte de la obra de Bacon. En este caso distingue entre la premonición de la naturaleza y la interpretación de la naturaleza, entendiendo por la primera aquellas reflexiones que se socavan en lo prematuro de la interpretación quedándose sobre lo general de las consideraciones que muchas veces ya son familiares al intelecto y contando con un reducido número de elementos para la reflexión. De otro lado, Bacon habrá de respaldar la postura de la interpretación de la naturaleza, la cual se orienta hacía la idea de un estudio metódico de los hechos en procura del progreso de la ciencia en tanto se da el conocimiento y dominio de la naturaleza, una regularización de la actividad de la experiencia, el descubrimiento de nuevos hechos y sobre todo un análisis cuidadoso y detallado de los fenómenos, evitando en este caso quedarse simplemente en las cualidades aparentes o externas.

d)

Aforismo 21.- El entendimiento humano abandonado a sí mismo, incluso hasta en el menos ortodoxo (el menos apegado a la tradición Aristotélica de su tiempo) y más virtuoso de los humanos, logra poco en el camino del conocimiento correcto (es decir, el empírico) si no está auxiliado por alguna herramienta para el entendimiento (método) que le permita develar la verdadera naturaleza de las cosas.

Aforismo 24.- Para Bacon, la lógica deductiva (silogismo aristotélico) no permite el descubrimiento de nuevo conocimiento, pues “el ingenio de la naturaleza” supera en mucho “el ingenio del humano”.

No es a través de las inferencias deductivas derivadas del “ingenio humano” que descubriremos la verdadera naturaleza de las cosas. Sino que es a partir de los hechos particulares de la naturaleza, del “ingenio mismo de la naturaleza”, que podremos abstraer axiomas que apunten hacia otros nuevos hechos particulares de la naturaleza. De esta manera, se construye un camino para las ciencias, que se mueva en una dirección creativa y productiva.

Aforismo 25.- Bacon señala, que los pocos principios fundamentales sobre el conocimiento de la naturaleza (que hasta ese momento existían), habían surgido de algunas pocas experiencias “superficiales y vulgares” que poca relevancia tenían para las ciencias, pues incluso cuando alguna experiencia nueva contradecía dicho principio, éste no era corregido. De esto se desprende, que tal principio fundamental, no apuntara al descubrimiento de nuevos hechos de la naturaleza, siendo entonces principios improductivos.

Aforismo 26.- Bacon señala dos procedimientos con los que opera la razón humana para el estudio de la naturaleza:

Las Anticipaciones de la Naturaleza. Es el procedimiento prematuro del que se vale el ser humano para el estudio de la naturaleza, está caracterizado por no tener razones, justificaciones ni fundamentos para las “explicaciones” que propone. Generalmente, puede ser equiparado, en Bacon, con “la ciencia antigua”, es decir, aquella que se vale solamente del silogismo aristotélico para estudiar los hechos de la naturaleza.

Interpretación de la naturaleza. Éste es el método propuesto por Bacon. Se caracteriza por partir de la naturaleza misma para llevar a cabo su interpretación. En este sentido, las explicaciones propuestas bajo este procedimiento, estarán debidamente justificadas.

e)

Para la correcta interpretación de estos aforismos es necesario recordar que para Bacon existen dos y sólo dos caminos mediante los cuales se pueden obtener la verdad (Af. 19). El primero consiste en la dialéctica, precisamente la aristotélica; el segundo es justo el método cuya descripción tiene como objetivo el Novum Organum. El primero, el camino de la dialéctica, se caracteriza por deducir de manera abrupta y apresurada, desde lo observado y experimentado en el mundo, principios generales de la naturaleza; dada la premura que caracteriza la forma en la que son deducidos los principios mediante este camino, Bacon lo denomina prenociones del conocimiento (Af. 26). Estos principios – cuya validez es incuestionable - permiten a aquél que sigue este método diseccionar el mundo, determinar a partir de estos principios los términos medios o leyes, las cuales permiten relacionar lo particularmente observado con los principios supuestos, así demostrándose científicamente dichos hechos. La circularidad implícita en este método, tiene como consecuencia que la dialéctica sirva sólo para demostrar y no para descubrir. De aquí que Bacon afirme que este método carece de “virtud creadora” y que su extensión no va más allá de la extensión de los hechos que, de antemano, los principios pueden demostrar (Af.24). En otras palabras, los principios no tienen una extensión mayor del número de hechos de los que justamente fueron derivados. Por consiguiente, todo hecho que no quede dentro del ámbito legal de estos principios simplemente es indemostrable (la emergencia de estos hechos es inevitable, pues como Bacon afirma: “la sutilidad de la naturaleza sobrepuja de mil maneras a la sutilidad de nuestros razonamientos” (Af. 25)). Lo anterior, como es señalado por Bacon, no viene a contradecir para los aristotélicos la validez de sus principios sino sólo a distinguir este hecho como milagroso, monstruoso o artificial, en todo caso, no susceptible de una demostración científica y, por ende, ajeno al orden natural.

Para Bacon, el segundo camino es descrito por el método legítimo del conocimiento. Este se caracteriza, igual que el anterior, de partir de lo observado y experimentado en el mundo, pero, contrariamente al anterior, no se remonta inmediatamente a los principios, sino que progresivamente y “sin sacudidas” llega paso a paso a las leyes y de éstas, finalmente, a los principios; por ello, Bacon lo denomina interpretación de la naturaleza (Af. 26). Contrarios a los principios del método anterior, los principios deducidos legítimamente de los hechos, revelan e indican fácilmente a su vez hechos nuevos, lo cual hace fecundas a las ciencias, pues dan a luz hechos anteriormente ocultos (Af. 24).

Ahora bien, según Bacon, la inteligencia abandonada a sí misma tiende a tomar el primero de los caminos; es decir, de manera apresurada deducir a través de ciertas experiencias principios universales y aún cuando no lo hiciera, es decir, suponiendo que el espíritu en el que habite dicha inteligencia fuese prudente y no del todo influenciado por las doctrinas que siguen el método dialectico, esta inteligencia se seguiría viendo perdida sin un método. Este punto subraya la importancia de dirigir a la inteligencia a la luz de un método sin el cual, independientemente la naturaleza de su espíritu, ésta se vería perdida. (Af. 21)

f)

Desde el primer aforismo del Novum Organum, Bacon establece límites que deben respetar los seres humanos, El hombre servidor e intérprete de la naturaleza hace y entiende tanto cuanto ha podido escrutar del orden de la naturaleza por la observación o por la reflexión ni sabe ni puede más (A. I), por ello, el entendimiento necesita de instrumentos y auxilios de los que se apoye para la aplicación del método y el conocimiento de la naturaleza. Las nociones y los axiomas deben ser abstraídos de la realidad por un camino seguro y firme donde el empleo del intelecto sea más eficaz (A. XVIII). Es por ello que hay que ayudar y regir al entendimiento (A. XXI). Los axiomas abstraídos de los hechos particulares sugieren otros hechos particulares nuevos y así hacen fecundas a las ciencias (A. XXIV). Siendo que lo más acertado es corregir el axioma y no salvarlo con alguna frívola distinción (A. XXV). Bacon, hace una extensa crítica al método impuesto en su tiempo que fundamentalmente era la filosofía de Aristóteles, la cual para él, lo abarcaba todo y todo se adecuaba a ella, impidiendo el progreso de las ciencias, la filosofía de la naturaleza debía proceder de la naturaleza misma por ello, en el aforismo XXVI, hace una distinción entre Interpretación de la naturaleza, el cuál es el procedimiento que opera a partir de las cosas en la forma debida; oponíendolo con Anticipaciones de la naturaleza, el cual es “temerario y prematuro”. Esta idea de regir al entendimiento, es una noción que estará implícita en toda su obra, Bacon se manifiesta como guía (A. XXXII), cuyo método se tiene que legitimar en espíritus dispuestos y capaces (A. XXXV), para apartar los ídolos (grandes defectos) de ellos, la inducción legítima será el medio apropiado (A. XL).


Ir a la:

Pregunta 1
Pregunta 2
Pregunta 3
Pregunta 4.1
Pregunta 4.2
Pregunta 4.3
Pregunta 5
Pregunta 6

Utiliza esta boleta para votar por tu respuesta preferida en cada pregunta.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 2.5 License.